Empieza aquí si no sabes por dónde
En Chihuahua la IA sigue sonando a algo de empresas grandes o de Silicon Valley, y por eso casi nadie la usa. Es al revés: los casos que más rinden son los más aburridos, y el primero cuesta menos que un mes de sueldo de la persona que hoy hace ese trabajo a mano.
Un agente que contesta, cotiza y agenda en WhatsApp. Es el caso que más rápido se paga, porque el mensaje sin contestar es venta perdida que ya estabas teniendo.
Facturas, notas, órdenes, correos. Lo que hoy alguien transcribe a mano se puede leer y capturar solo, con revisión humana donde importa.
Preguntarle a tus datos en palabras normales —«¿por qué cayó la cobranza en junio?»— y que te contesten con el dato, no con una gráfica que hay que interpretar.
Ningún proyecto de IA debería arrancar sin saber qué número tiene que mover. Si no se puede medir, es un experimento, y los experimentos se pagan con presupuesto de experimento.
Publicamos precios porque preguntar y que te digan «depende» hace perder el tiempo de los dos. Son precios de arranque de verdad: la idea es que puedas probar con nosotros sin arriesgar un presupuesto grande, y que la mensualidad se sostenga sola con lo que te devuelve.
salimos con dos o tres casos posibles y cuál rinde primero
siempre se arranca por uno, no por cinco
según volumen; incluye el consumo de los modelos y el mantenimiento
Al contrario: los negocios chicos son los que más lo notan, porque una persona menos capturando datos se siente de inmediato. Nuestros propios productos empezaron así, resolviendo un dolor concreto de un solo negocio.
Pregunta correcta y poco frecuente. Se define desde el principio qué sale y qué no, y hay casos donde el modelo corre sin mandar nada sensible. Si alguien no te sabe contestar esto con precisión, no le entregues tus datos.
Depende del caso, y el diagnóstico sale con el número — y es sin costo. Como referencia: un caso de $1,500 a $2,500 que le quita 10 horas al mes a alguien se recupera casi siempre en el primer o segundo mes.
Porque tenemos tres productos propios en producción, no un portafolio de mockups: un facturador por WhatsApp, un marketplace de servicios y una plataforma de seguros. Y porque estamos en Chihuahua: cuando algo se rompe, se ve en persona.